La evaluación de la calidad del aire en entornos sensibles se realiza mediante dos metodologías complementarias: medición pasiva y medición activa.
En la medición pasiva, se colocan en la sala cupones metálicos de cobre y plata, materiales especialmente sensibles a los contaminantes gaseosos. Tras un periodo típico de 30 días, los cupones se retiran y se analiza en el laboratorio la tasa de corrosión sufrida por cada metal de acuerdo con la norma ISA 71.04-2013.
La medición activa, por su parte, utiliza equipos de monitoreo en tiempo real que registran continuamente temperatura, humedad relativa, presión barométrica y nivel de corrosividad gaseosa, también conforme a la ISA 71.04-2013. Este sistema permite detectar variaciones del ambiente de forma inmediata y adoptar medidas preventivas antes de que se produzcan daños en equipos o procesos críticos.
La medición pasiva se realiza mediante la instalación de un Corrosion Classification Coupon (CCC) de Purafil en la sala donde se desea evaluar la calidad del aire. Este cupón, formado por superficies de cobre y plata, mide la cantidad de corrosión que se forma sobre ambos metales y permite clasificar el ambiente según el estándar industrial de reactividad ISA 71.04-2013.
El CCC se instala en la sala y se mantiene expuesto durante un periodo típico de 30 días, realizando un seguimiento visual periódico de su estado. Transcurrido este tiempo, el cupón se envía al laboratorio de Purafil, donde se determina el tipo y el espesor de las películas de corrosión sobre cada metal y se calcula una tasa de reactividad normalizada a 30 días.
Con estos datos, el entorno se clasifica de acuerdo con la norma ISA 71.04-2013, asignando una clase de severidad G1, G2, G3 o GX en función del espesor de corrosión medido en cobre y plata. Además, el análisis permite identificar las clases de contaminantes responsables (sulfuros, dióxidos de azufre, cloruros…), lo que lo convierte en una herramienta ideal para verificar que una sala se mantiene en condiciones G1.
La medición activa de la corrosión atmosférica se realiza mediante el monitor OnGuard Smart (OGS) de Purafil, un equipo de reactividad que permite registrar en tiempo real las condiciones ambientales de la sala y el nivel de corrosión antes de que se produzcan daños en los equipos. El OnGuard Smart utiliza sensores de cobre y plata basados en tecnología de microbalanza de cristal de cuarzo (QCM) para medir de forma continua la formación de película corrosiva, con una sensibilidad capaz de detectar contaminantes en niveles del orden de partes por billón (ppb).
Además del nivel de corrosión, el OnGuard Smart mide y registra de forma continua temperatura, humedad relativa y presión de sala, proporcionando una visión completa del comportamiento del ambiente en el tiempo. Los datos se almacenan en un registrador interno y pueden consultarse localmente o integrarse en sistemas de control de planta (DCS o BMS) mediante salidas 4-20 mA o conexión Ethernet, lo que permite el seguimiento de tendencias, la configuración de alarmas y la generación de históricos.
Las lecturas de corrosión del OnGuard Smart se expresan en Ångströms de película corrosiva sobre cobre y plata, y se correlacionan directamente con las clases de severidad definidas en la norma ISA 71.04-2013 (G1, G2, G3, GX). De este modo facilita la toma de decisiones preventivas antes de que se produzcan fallos o paradas no planificadas por corrosión.