¿Qué es la corrosión?

¿Qué es la corrosión gaseosa?

La corrosión gaseosa es un proceso electroquímico de deterioro de metales causado por la reacción de contaminantes gaseosos como H₂S, SO₂, NOₓ y cloro entre otros con superficies metálicas en presencia de humedad, formando sales conductoras que deterioran la electrónica. Está presente en entornos industriales como refinerías, plantas químicas, tratamiento de aguas y salas de control, donde estos gases se generan como subproductos o provienen del exterior.

Efectos en electrónica

En equipos electrónicos, la corrosión gaseosa ataca contactos, conectores y circuitos integrados, incrementando la resistencia eléctrica, causando sobrecalentamiento, fallos intermitentes y hasta el 40% de averías en placas de circuito. Materiales sin plomo (RoHS) son más susceptibles, aumentando riesgos en sistemas críticos como PLCs y servidores. Temperatura y humedad no controladas aceleran el proceso, multiplicando el impacto al formar electrolitos corrosivos.

Norma ISA-71.04-2013

La norma ANSI/ISA-71.04-2013 clasifica la severidad ambiental por tasas de corrosión en cupones de cobre y plata (en Ångstroms/30 días), actualizada por regulaciones RoHS que sensibilizaron los componentes electrónicos. Purafil participó activamente en su comité desarrollador, proporcionando cupones CCC para evaluación precisa.

Clases de severidad ambiental

G1

Cobre a 30 días: <300
Plata a 30 días: <200
Leve:
Corrosión no afecta fiabilidad

G2

Cobre a 30 días: <1000
Plata a 30 días: <1000
Moderada:
Corrosión medibles, posible factor

G3

Cobre a 30 días: <2000
Plata a 30 días: <2000
Grave:
Alta probabilidad de ataques

GX

Cobre a 30 días: >2000
Plata a 30 días: >2000
Severa:
Equipos no perduran

Requisitos de garantía

Muchos fabricantes de electrónica exigen entornos G1 para validar garantías, evitando denegaciones por fallos corrosivos en equipos sensibles. Los sistemas de Purafil mantienen G1 mediante filtración química.